Nunca me dijiste que eras tu cuando platicábamos hasta que me quedaba dormido escuchando tu voz; aunque no estábamos juntos físicamente yo podía sentirte darte abrazos fuertes y sentir tus dulces labios y ahora me pregunto como fue posible encontrarte en un espacio que no puede olerse, probarse o tocarse, en un lugar donde no se puede estar y no haberme atrevido a dar el segundo paso para llevarte a mi realidad o yo ir a la tuya, como siempre mi especialidad ha sido echarlo a perder, aquella vez no fue la excepción y encerrándome en el camino fácil de decir que esa chica no existía a pesar de que Alguna vez me dijiste que esa chica si existía que solo debía ver a mi alrededor, nunca me dijiste que eras tu.